1. ¿Pensando en operarte?

 

 

Busca el consejo de un profesional especializado, respaldado por una titulación oficial y que pueda ofrecerte garantías.

 

 

Comprueba que tu cirujano o cirujana pertenece a la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética.

2. Tu primera consulta

 

 

En ella se debe analizar detalladamente y de forma personalizada tu caso. La duración media es de 45 minutos.

 

 

La consulta de Cirugía Plástica-Estética es un acto médico, riguroso y profesional, que requiere de conocimientos especializados. Por esa razón, una consulta de calidad suele llevar un coste asociado.

 

3. Toma una decisión

 

 

Analiza toda la información proporcionada por tu cirujano. Valora los pros y los contras. Deja pasar al menos 15 días hasta tomar una decisión.

 

 

A veces puede ser necesario buscar una segunda opinión, pero asegúrate siempre de acudir a profesionales especializados y preparados. Puede que esto te suponga un coste adicional, pero recuerda que en Cirugía Plástica y Estética más vale calidad que cantidad.

4. El día de la cirugía

 

 

Si te has decidido a operarte, llegará este día. No te preocupes, es una parte más de todo el proceso. Asegúrate de haber aclarado todas tus dudas antes con tu cirujano.

 

 

Algunas intervenciones pueden realizarse sin necesidad de quedar ingresado en el hospital. En cualquier caso, el día de la cirugía intenta estar acompañad@ por una persona de confianza, te hará todo más llevadero.

 

5. El postoperatorio

 

 

Después de la intervención es habitual que tengas que guardar reposo durante algunos días. La duración y las recomendaciones de reposo dependerán del tipo de cirugía a la que te hayas sometido.

 

 

Tu cirujano determinará la frecuencia de las consultas después de la cirugía para valorar tu correcta recuperación y evolución.

6. La importancia del seguimiento

 

 

Al igual que con otros procedimientos médicos, es recomendable llevar un control periódico de las intervenciones de Cirugía Plástica y Estética.

 

 

El seguimiento a largo plazo es imprescindible, pues permitirá valorar los resultados definitivos y los cambios que puedan producirse con el tiempo. Tu cirujano puede ser la persona que mejor te asesore, confía en un profesional cualificado.